Hombres desesperados

“The mass of men lead lives of quiet desperation.”
Henry David Thoreau

He estado leyendo mucho en estos días, alejada de la computadora, de los correos, del Facebook; pareciera casi que del mundo en general. He estado leyendo especialmente sobre los hombres, pensando mucho en esa especie tan subestimada, reducida a los estereotipos del sexo, el deporte, el trabajo o la violencia. La lectura fue iluminada por las películas de John Cassavetes, en particular “Husbands”, que me mostró algo que intuía antes de embarcarme en este proyecto pero que no lograba comprender del todo: que los hombres son seres que sufren de desesperación.

Pensaba en el origen de estos hombres desesperados, en los niños que un día fueron, niños sin palabras, llenos de acciones. Niños que crecen silenciosos, cavernosos, que no hablan de verdad con nadie, ni consigo mismos. Niños que cambian los tractores de plástico por un coche presentable, los robots por una esposa, los animalitos de la granja por unos hijos, y el uniforme escolar por una corbata y un traje. Niños jugando a ser hombres que hacen cosas que no entienden: todo les viene como un vendaval. Mueven sus cabezas, aceptan compromisos, dicen “sí, yo puedo”, y un día entran a una casa que sienten ajena y amenazante, en la que habita un grupo de seres con demandas y preguntas, y ese “sí, yo puedo” no basta, entonces entra la desesperación.

La semana pasada terminé de leer una joya de libro que, como ningún otro, me abrió las puertas a los espacios más profundos, y más tristes, de lo que significa ser hombre. El libro es “Revolutionary Road” de Richard Yates, cuya versión cinematográfica no le llega ni a los talones. Lo terminé de leer a eso de las cuatro de la mañana de un día entre semana. No era mi intención quedarme despierta hasta tan tarde, pero no pude dejar de leer hasta el final. Al terminar mecí el libro en mis manos y lloré quedito, para no despertar a mi esposo, que dormía a mi lado y tenía que levantarse tan solo un par de horas después para ponerse el traje y la corbata, para ir a un trabajo que es el sustento principal de esta familia que somos él y yo. Le rocé el hombro suavecito, el hombro expuesto y sudoroso, y lo quise mucho, mucho.

Los dejo con el trailer de “Husbands”, en honor a Peter Falk, uno de esos hombres desesperados y hermosos, que ya no está.

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07 2011

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  1. Breno #
    1

    Sara! Me quedé contento cuando vi que habia actualizado el blog. Me hace falta leer sus posts. Recomendo ‘eleven kinds of loneliness’ de Yates también, no es tan profundo pero es muy bueno y tan triste. Tenia como 4 libros de él, pero los doné antes de mudarme de Londres.

    Estoy aprendendo un montón de espanol todos los días! Voy a enviar un mensaje a ti muy pronto, quiero saber del curso, de sus escritos y más.

    Un saludito,
    Breno

    • saracaba #
      2

      Hola Breno, ¡en español! Ya veo que el tiempo en Argentina te ha hecho bien. No sé si aún estés allí. Gracias por la recomendación del libro de Yates. Es una pena cuando se empieza con el supuesto mejor libro de un autor, pero quiero leer más de él. Revolutionary Road es impresionante. Espero que nos veamos por acá en diciembre, el curso empieza de nuevo en octubre, ya te contaré. Muchos abrazos y gracias por pasar por acá, leer y comentar. Sara.

  2. 3

    Hombres desesperados, interesante consideración, Sara. Pero yo creo que los hombres, es decir, los machos humanos son en su mayoría seres inmaduros, infantiles, como bien apuntas. Seres que no saben -me incluyo- aceptar su papel en el mundo, que es el de compartir y reconocerse en el otro. Hay otras cuestiones, que también conciernen a las mujeres, que contribuyen a acrecentar al ya de por sí enorme malestar existencial -la náusea diría Sartre- que causa el estar en el mundo sin saber por qué ni para qué.
    Un fuerte abrazo

    • saracaba #
      4

      Hola Antonio, muchas gracias por tu aporte. Además tan válido como hombre que sos. Lo de la falta de madurez es cierto, pero creo que por lo mismo la asfixia, la desesperación. De repente el hombre se ve envuelto en una vida adulta que lo espanta, porque no se dio cuenta ni de cómo llegó allí. Creo que la inmadurez y la desesperación están ligadas. Lo de las mujeres… me parece que es más una enorme soledad cubierta de enojo. ¡Pero esto lo dejo para otro posting! Muchos abrazos y saludos, Sara.

  3. Virginia #
    5

    Ahora tengo un libro y un film en mi lista. Mmmm falta de madurez y desesperacion o soledad y enojo….. Un poco de todas..
    Besos, Virginia

    • saracaba #
      6

      Hola Virginia. Me interesaría mucho saber qué te pareció el libro cuando lo hayás leído. Ojalá leás primero el libro y luego la peli. Besos y espero que estén bien. Sara.



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